Paredes lisas y sanas
El caso más directo
- Cómo lo reconoces
- La pintura está entera: sin desconchones, sin manchas que reaparezcan. Como mucho, roces en las esquinas, agujeros de cuadros y la marca del cabecero de la cama.
- Qué pide
- Limpiar, tapar los agujeros, lijar los parches y dos manos de color. El trabajo fino no está en el rodillo, sino en proteger bien la casa y en recortar limpios los encuentros con el techo, los marcos y los rodapiés.
