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Pintoresdel Sur
Acabados del SATE

Revestimiento SATE: la capa que se ve

Aislamos por fuera fachadas de viviendas y de bloques en la provincia de Málaga, y la última capa es la que más se discute en casa. Aquí están las opciones —revocos de cuatro naturalezas, piedra, cerámica y ladrillo—, lo que pide cada una y un límite que pocas veces se cuenta antes de elegir: el del color.

Lo que va debajo del acabado —aislante, malla y remates— está en qué es un SATE y de qué se compone.

Empieza por aquí

Dos maneras de terminar un SATE

Antes del color y de la textura hay una decisión más grande: si la fachada acaba en una capa continua o en piezas. Cambia lo que va debajo, lo que aguanta y lo que se puede hacer luego.

Continuo: un revoco

Una capa fina de mortero de acabado extendida sobre la capa base, sin juntas a la vista y con el color en la masa. Es la solución más utilizada, y admite una gama enorme de colores y texturas. Lo que se elige es su naturaleza —de eso va la sección siguiente— y la textura, que la pone la herramienta.

Por piezas: cerámica, piedra o ladrillo

Piezas pegadas una a una sobre una capa base más armada que la de un revoco. Cada vez se usa más, y desde 2018 tiene su propia guía europea de evaluación. Tiene gran resistencia a los golpes y se mantiene con facilidad frente a la contaminación; a cambio, la pieza tiene límites de tamaño, de peso y de altura.

Si es un revoco

Cuatro naturalezas de revoco, y qué pide cada una

La asociación de fabricantes de morteros y SATE, ANFAPA, los agrupa así: acrílicos, al siloxano, de cemento o cal y de silicato. No son pinturas: es una capa de mortero de acabado de pocos milímetros —la ficha de uno de ellos da de 1,5 a 2—, con el grano que marca la textura y el grosor.

Acrílico

Resinas acrílicas con árido de varios tamaños. Es de los más utilizados porque es muy elástico, así que acompaña las microfisuras en vez de dibujarlas, y por su amplia gama de colores. Repele la lluvia y deja pasar el vapor, aunque menos que los otros tres.

Cuando se busca durabilidad y que la suciedad no agarre.

Al siloxano

Un acrílico al que se le añaden polisiloxanos. Conserva sus ventajas y gana permeabilidad: el vapor sale mejor, y frente a la lluvia se comporta muy bien. Las fichas que hemos leído hablan además de autolimpieza y de protección del revoco frente a algas y hongos.

En fachadas con lluvia intensa y en zonas costeras.

De silicato

De base mineral. Es el que más vapor deja pasar y el que se elige para que el aspecto aguante los años. Tiene una consecuencia que se nota después: los revocos acrílicos y al siloxano cuyas fichas hemos leído no se pueden aplicar sobre silicato.

Cuando manda que el muro respire y el color dure.

Mineral, de cemento o de cal

Los morteros hidráulicos de siempre. Dejan pasar bien el vapor y tienen un comportamiento excelente frente a la radiación del sol. Con ellos se busca el aspecto natural de una pared de mortero, y casan con una casa antigua que se quiere seguir viendo como tal.

En la rehabilitación de edificios tradicionales.

Dentro de cada naturaleza, la textura la pone la herramienta: en gota, tal como sale de la máquina; en gota chafada, aplastada con una espátula; o fratasada, repasada con el fratás. Y el grano manda sobre el grosor, porque la capa se extiende del espesor de su árido. Las pinturas de fachada, que comparten resinas con estos revocos pero son otro producto, están en pintar la fachada.

Antes de elegir el color

El color tiene un límite, y empieza antes de lo que crees

Un color oscuro absorbe más calor: la superficie se calienta más y el color se degrada antes, y en un SATE, además, lo nota lo que hay debajo. Aquí pesa más que en el norte: una fachada a mediodía o a poniente pasa el verano entero al sol. Por eso hay fichas que ponen un número.

Valor de reflectancia luminosa

El 20 no es negro: es un gris medio

  • 20

    Donde empieza el límite

  • 50

    La mitad de la escala

  • 85

    El ejemplo de la ficha

Cada gris es el que devuelve ese tanto por ciento de la luz. En pantalla es una aproximación: el número que vale es el que trae la carta de color junto a cada tono.

Lo que dice la ficha

«Se recomienda no utilizar colores oscuros en grandes áreas de fachada, cuando presenten un Valor de Reflectancia Luminosa ≤ 20, o una Reflectancia Solar Total (TSR) ≤ 25». La primera cifra mide la luz que devuelve el color; la segunda, toda la radiación del sol, también la que no se ve.

Sobre poliestireno, todavía menos

La misma ficha los desaconseja especialmente en un SATE con EPS, «ya que éste podría deformarse por un excesivo sobrecalentamiento», y deja fuera de garantía los colores que no cumplan. Y la guía de ANFAPA sobre el acabado cerámico pide lo mismo para las piezas: evaluar su color y cuánta luz reflejan según dónde está el edificio, hacia dónde mira y qué aislante lleva.

Dónde se mira

En la carta de color, junto a cada tono. En la de esa ficha, un 85 al lado del color es su reflectancia luminosa, y Xb30 quiere decir una reflectancia solar total por encima de 30. Si el color que te gusta no trae el dato, pídelo antes de decidir.

Si es por piezas

Piedra, cerámica y ladrillo sobre un aislante

Pegar piezas sobre un aislante no es alicatar una pared: la guía técnica de ANFAPA pone condiciones a la pieza, a lo que va debajo y a cómo se coloca. Estas son las que conviene conocer antes de enamorarse de una muestra.

  1. La pieza tiene límitesTamaño, espesor, peso y altura

    La guía técnica de ANFAPA pide una baldosa indicada para fachada, de formato pequeño —no mayor de 300 × 300 mm—, de 10 mm de espesor como mucho, que no pase de 20 kg por metro cuadrado, resistente a las heladas, con una absorción de agua inferior al 6 % y colocada hasta 30 m de altura. Y aun cumpliendo todo eso, la última palabra la tienen los técnicos del fabricante del sistema.

  2. Debajo, más mallaLa capa base cambia, y el peso se comprueba

    Donde un revoco lleva una malla, las piezas llevan dos, o una malla con espigas de fijación. La pieza se pega con adhesivo cementoso conforme a la UNE EN 12004 y las juntas se rellenan con material de rejuntado de la UNE EN 13888. Además, el peso por metro cuadrado se valida con pruebas de carga según el Código Técnico, que tienen en cuenta la altura del edificio y la succión del viento.

  3. El ladrillo, de dos manerasPlaqueta pegada o molde sobre el revoco

    Con plaquetas que imitan el ladrillo visto, unas cerámicas y otras flexibles, pegadas en hiladas sobre la capa base y con juntas de al menos un centímetro que se repasan con un pincel húmedo para que no quede ningún hueco. O con un molde: una plantilla autoadhesiva con la forma de las juntas que se pega sobre una capa ya seca, se cubre con el revoco y se retira cuando este ha secado. Donde estaba la plantilla queda la junta.

  4. Y se puede combinarPiezas donde hacen falta, revoco en el resto

    La misma guía cuenta entre las características del acabado por piezas que se aplica en combinación con revocos convencionales. Tiene sentido en la planta baja, que es la que se lleva los golpes, las bicicletas y las sillas de la terraza: piezas abajo, revoco arriba, y un SATE que no tiene que ser igual de una planta a otra.

La guía de acabados que ANFAPA publicó en 2025 añade los vidriados a la cerámica y la piedra. Lo que se pueda poner en tu fachada lo decide, al final, el sistema concreto.

Hablando claro

Lo que tienes que tener en cuenta antes de elegir el acabado del SATE

Junto al mar, manda el agua

Un fabricante recomienda expresamente el revoco al siloxano para fachadas con lluvia intensa y en zonas costeras, y conviene que el que se elija lleve protección frente a algas y hongos: hay fichas que la incluyen y lo dicen. El salitre y la pared que queda debajo del sistema son otra conversación.

Lo que el clima de la costa le hace a una fachada

Lo que elijas decide el repintado

Un SATE se termina repintando, y no con cualquier cosa. Las fichas de los revocos acrílicos y al siloxano que hemos leído dicen que no se apliquen sobre cal, temple o silicato, así que un acabado de cal o de silicato pide luego un mantenimiento compatible con él. Y el color nuevo vuelve a pasar por el mismo límite que el primero.

Un lote por paño, y el día bien elegido

El tono cambia ligeramente de un lote de fabricación a otro, así que las fichas piden no mezclarlos en un mismo paño y, en fachadas grandes, cortar el trabajo en juntas o despieces; una de ellas los quiere de 10 a 15 m². Tampoco se aplica con sol directo, viento fuerte o lluvia en las horas siguientes: si moja antes de secar, salen manchas.

Cuánto pesa el acabado en el total, junto con el aislante, los medios y el estado del muro, lo explicamos en el precio del SATE por metro cuadrado.

Preguntas

Lo que se pregunta al elegir el acabado

¿Se puede pintar un SATE?

Sí, y con los años es lo normal: el mantenimiento de un SATE es el de su acabado. La pintura tiene que ser compatible con el revoco que hay y dejar salir el vapor igual que él, y si el acabado es de silicato o de cal, eso descarta las que no se pueden poner encima. Antes de elegir, conviene saber qué revoco lleva tu fachada.

¿Puede quedar como el monocapa raspado de siempre?

Se le parece mucho. Un revoco se puede dejar tal como sale de la máquina, en gota; aplastado con una espátula, en gota chafada; o repasado con el fratás, que es el fratasado. Ese último es el que una de las fichas describe como «similar a mortero monocapa raspado».

¿Puedo poner la fachada en gris oscuro o en negro?

En detalles, sí; en grandes paños, no es buena idea. Una ficha de revoco para SATE recomienda no usar en grandes áreas colores con una reflectancia luminosa de 20 o menos, los desaconseja especialmente sobre poliestireno expandido y deja fuera de garantía los que no cumplan. Y 20 no es negro: es un gris medio.

¿Se puede imitar la piedra o un edificio antiguo?

Sí. Además de los acabados con piedra natural o aglomerada, existen acabados ornamentales para SATE que reproducen elementos arquitectónicos clásicos, como molduras o cornisas, pensados para edificios con valor histórico. En esos casos el acabado se decide junto con lo que permita el ayuntamiento.

¿Cuánto tarda el acabado en estar terminado?

Depende del producto. Una de las fichas lo da seco en unas 24 horas a 20 °C y con un 65 % de humedad, pide esperar ese día antes de hacer nada más encima y sitúa el curado completo en unos 15 días. Con frío y humedad tarda más, y eso puede notarse en la uniformidad del color, sobre todo en los tonos intensos.

¿Qué acabado sale más caro?

Sin medir no damos cifras, pero sí el porqué. Un acabado por piezas lleva más trabajo debajo —doble malla o espigas—, además de la pieza, el adhesivo y el rejuntado; un revoco es una imprimación y una capa sobre la base. Entre revocos, lo que cambia es sobre todo el material.

Elige el acabado con la fachada delante

Mándanos una foto de la fachada, dinos hacia dónde mira y qué acabado o qué color tienes en la cabeza. Te decimos qué encaja con el sistema, si ese color entra en el límite y qué revisaríamos cuando vayamos a verla.

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