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Colores de fachadas de casas: lo que manda la ordenanza, lo que aguanta el sol y los ocres de Málaga
Antes que la carta de colores, la ordenanza y el sol: qué fija cada municipio, qué hace la luz con un color oscuro o intenso, y los ocres y almagras que pintaban Málaga antes del blanco.
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Quien busca colores para la fachada de su casa suele encontrar cartas de fabricante y fotos de casas bonitas. En esta costa, antes de abrir cualquier carta, hay tres preguntas que deciden más que el gusto: qué deja poner el municipio, qué va a hacer el sol con ese color y qué colores ha tenido de verdad esta tierra.
Las tres tienen respuesta en documentos que se pueden leer, y las hemos leído: dos ordenanzas, un estudio sobre los colores del centro de Málaga, el Código Técnico y el folleto de un fabricante sobre por qué se apaga el color.
Primero, lo que manda el municipio
En algunos sitios el color no se elige. La ordenanza de conservación de Mijas lo dice en su artículo 28: «En el casco urbano de Mijas Pueblo se señala el color blanco para el blanqueo de fachadas». En La Cala pide preferentemente el blanco, y en todo el término prohíbe que una fachada se quede «de color cemento o sin enfoscar». Qué supone eso al pintar lo contamos en nuestra página de Mijas.
Torremolinos aprobó el 24 de septiembre de 2026 su ordenanza de estética urbana, y el Ayuntamiento resumió lo que pide al color: las fachadas tendrán una «composición cromática armónica y coherente con el entorno urbano inmediato», y «se prohíbe el uso en fachadas de colores fluorescentes, neón, metálicos o de alta saturación». En sus zonas de especial interés (La Carihuela, el centro histórico, La Nogalera y El Bajondillo, según esa nota) solo valen los colores de una gama que fija el propio Ayuntamiento. No obliga a cambiar lo que ya está puesto legalmente, pero sí a adaptarse cuando se pide licencia o se presenta una declaración responsable para una obra en el exterior. Lo explicamos con detalle en la página de Torremolinos.
Y en un bloque, por encima de todo eso está la comunidad: el color de la fachada es de todos y lo decide la junta.
Andalucía no siempre fue blanca: los colores de Málaga
El blanco de los pueblos es la imagen que todos tenemos, y en sitios como Mijas es la norma. Pero el centro de Málaga cuenta otra historia. En 1997 el Ayuntamiento recibió su Plan del Color, para el que se estudiaron las 1.500 fachadas del centro histórico con catas y análisis de sus capas de pintura. Su director lo resumió así en el boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico: «Bajo el tópico del encalado tradicional andalusí aparecieron unos muros pintados al fresco con motivos muy coloristas».
El plan rescató también unas Ordenanzas de la ciudad fechadas en 1611 y redactadas en 1556, que fijaban hasta cómo se pintaba. Los pintores de exteriores trabajaban al fresco, con cal «bien templada», y los pigmentos para las fachadas estaban fijados: albayalde (marfil), açofaira (dorado), almagra (cerámico) y prieto (sombra). Según el mismo artículo, esa paleta siguió en la arquitectura posterior, y «los tonos amarillos, ocres y óxidos siguen siendo los dominantes en la Carta de Colores malagueña». Si tu casa está en la capital, empieza por nuestra página de Málaga.

El mismo artículo avisa de algo que sirve en cualquier municipio: cuando una norma dice solo que los colores serán «los tradicionales de la zona», el color se acaba eligiendo en la obra, sobre una carta comercial. Si tu ordenanza habla así, pregunta en el Ayuntamiento qué quiere decir antes de comprar la pintura.
Lo que hace el sol con un color oscuro
El Código Técnico tiene una palabra para esto: absortividad, la «fracción de la radiación solar incidente a una superficie que es absorbida por la misma», que va de 0 a 1. Un color claro devuelve buena parte de la luz que le llega; uno oscuro se queda más, y esa energía es la que calienta la pared.
El mismo sol, dos colores
El mismo sol sobre dos colores. La radiación que llega a las dos paredes es la misma; lo que cambia es qué parte se queda cada una.
El claro devuelve más; el oscuro se la queda: el Código Técnico llama absortividad a la fracción de la radiación solar que absorbe una superficie, y esa es la que calienta la pared.
Y con los años, el color intenso se apaga: los pigmentos orgánicos se degradan con los rayos UV, y los azules son de los más propensos.
Aquí eso pesa más que en otras partes, porque el sol es mucho y, en una fachada a poniente, de los más duros del día. Por qué la orientación decide tanto lo contamos en nuestra página de fachadas. Y si la fachada va aislada por fuera, el color tiene además un límite con cifra, que explicamos en los acabados del SATE.
Por qué los colores intensos se apagan antes
El folleto de un fabricante de pinturas minerales lo explica con dos piezas. La primera, el pigmento: «Las pinturas convencionales emplean muchas veces pigmentos orgánicos que son degradados por exposición a los rayos UV. Ya al cabo de pocos años, los colores empiezan a perder en intensidad y desvanecerse». La segunda, el ligante: cuando la resina orgánica se degrada al sol se vuelve turbia, la pintura se ve más apagada y llega el caleo: el pigmento y las cargas pierden adherencia y la lluvia se los lleva.
Para comprobarlo, un instituto alemán dejó ocho años a la intemperie muestras de varias pinturas en un azul intenso, porque, dice el folleto, «los pigmentos azules son especialmente proclives a la degradación». Hay que leerlo como lo que es: un fabricante que vende pinturas de silicato con pigmentos inorgánicos, explicando por qué las suyas aguantan más. Pero el criterio sirve para cualquier pintura: cuanto más intenso el color, más importa qué pigmento lleva, y es una pregunta que se puede hacer antes de comprar. La pintura de silicato, además, solo va sobre soportes minerales; sus condiciones están en cómo se pinta una fachada.
Cómo elegir, en tres pasos
- Pregunta antes de mirar colores. En el Ayuntamiento, si hay color fijado, gama o colores prohibidos; en la comunidad, si vives en un bloque.
- Mira la orientación. En una cara al poniente, un color oscuro calienta más la pared, y uno intenso se apaga antes.
- Pregunta por la pintura, no solo por el color. Qué pigmento y qué ligante lleva, sobre todo si el tono es intenso. Y prueba el color en la propia pared, al sol, antes de pintarla entera.
Preguntas frecuentes
¿Qué color de fachada se calienta menos?
¿Qué color de fachada se calienta menos?
El claro. El Código Técnico llama absortividad a la parte de la radiación solar que una superficie absorbe, entre 0 y 1: cuanto más oscuro el color, más se queda y más se calienta la pared. Si la fachada lleva aislamiento por fuera, el fabricante del revoco pone además un límite al color oscuro, y lo contamos en los acabados del SATE.
¿Hay que pedir permiso para cambiar el color de la fachada?
¿Hay que pedir permiso para cambiar el color de la fachada?
Depende del municipio y del edificio. En Torremolinos, la ordenanza de estética urbana se aplica cuando se pide licencia o se presenta una declaración responsable para una obra que toca el exterior, y en sus zonas de especial interés el color sale de una gama municipal. En Mijas Pueblo el color ya está fijado: blanco. Y en un bloque, el color de la fachada lo decide la comunidad.
¿Cuál es el color tradicional de las casas de pueblo de Málaga?
¿Cuál es el color tradicional de las casas de pueblo de Málaga?
Depende del pueblo, y no siempre es el blanco. En Mijas Pueblo la ordenanza señala el blanco. Pero en el centro de Málaga, el estudio de sus fachadas para el Plan del Color de 1997 encontró, frente al tópico del encalado, muros pintados al fresco con mucho color, y los amarillos, ocres y óxidos son los tonos que dominan su carta de colores.
¿Por qué se ha apagado el color de mi fachada?
¿Por qué se ha apagado el color de mi fachada?
Porque el sol degrada lo que le da el color o lo que lo sujeta. Según el fabricante de pinturas minerales que hemos leído, muchas pinturas convencionales llevan pigmentos orgánicos que los rayos UV deterioran, y su resina se enturbia y suelta el pigmento con la lluvia. Los colores intensos, y sobre todo los azules, son los que más lo notan.
¿Puedo pintar la fachada de un azul o un rojo intenso?
¿Puedo pintar la fachada de un azul o un rojo intenso?
En Torremolinos, si es de alta saturación, no: la ordenanza lo prohíbe en fachadas. Donde se pueda, ten en cuenta que es el tipo de color que antes pierde intensidad al sol, y que conviene preguntar qué pigmento lleva la pintura antes de elegirla.
Fuentes
- Ayuntamiento de Mijas, Ordenanza urbanística sobre conservación, rehabilitación y estado ruinoso de las edificaciones (art. 28).
- Ayuntamiento de Torremolinos, «Todos los grupos políticos respaldan con su voto la aprobación de la ordenanza que regula la estética urbana de Torremolinos» (24 de septiembre de 2026).
- Joan Casadevall Serra, «Planes del color de centros históricos: el ejemplo de Málaga», PH Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, n.º 67 (agosto de 2008).
- KEIM, «Colores para siempre. Estabilidad de color en pinturas de fachada» (edición 08/2026).
- Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, Código Técnico de la Edificación, Documento Básico HE Ahorro de energía (anejo A, Terminología).