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Pintoresdel Sur

Blog · SATE y eficiencia energética

Fachada ventilada o SATE: dos maneras de aislar por fuera y de pararle el agua

La placa separada del muro, la cámara de aire y el aislante detrás: qué pide el Código Técnico a una fachada ventilada y por qué para la lluvia de otra manera que un SATE.

7 min de lectura

Dos edificios aislados por fuera pueden no parecerse en nada. En uno, el aislante va pegado al muro y encima lleva un revoco: de lejos es una fachada enfoscada y pintada como cualquier otra. En el otro, delante del aislante hay un hueco de aire y, colgadas de una estructura, placas o lamas con las juntas abiertas.

El primero es un SATE; el segundo, una fachada ventilada. Los dos aíslan por el mismo lado, pero se defienden de la lluvia de maneras opuestas, y eso es lo que más importa en una fachada que mira al mar.

Qué es una fachada ventilada

En el Código Técnico, lo que hay son sus piezas, una a una. Lo que se ve es un revestimiento exterior discontinuo fijado mecánicamente: escamas (pizarra, fibrocemento, madera, barro), lamas de madera o de metal, o placas de gran tamaño de fibrocemento o de metal, solas o formando un sistema con su aislamiento.

Esquina de un edificio de varias plantas forrado de grandes placas grises separadas por juntas finas, con ventanas estrechas y el cielo azul detrás.

Detrás queda la cámara de aire ventilada, que el Código define como un espacio de separación que «permite la difusión del vapor de agua a través de aberturas al exterior dispuestas de forma que se garantiza la ventilación cruzada». Y detrás de la cámara, contra el muro, el aislante, que tiene que ser no hidrófilo: que no se empape si le llega agua.

Un SATE pone el aislante en el mismo sitio, contra el muro, pero sin nada de aire delante: lo cubre directamente una capa base armada con malla y un acabado. Cómo funciona por capas y por qué se aísla por fuera: qué es un SATE.

Lo que el Código le pide a la cámara

El documento de humedad del Código Técnico, el DB-HS 1, cuenta la cámara de aire ventilada con un aislante no hidrófilo como una barrera de resistencia «muy alta» a la filtración, la B3. Pero solo si cumple unas condiciones:

  • La cámara va por el lado exterior del aislante.
  • Su espesor está entre 3 y 10 cm.
  • Tiene aberturas de ventilación que suman como mínimo 120 cm² por cada 10 m² de paño entre forjados, la mitad arriba y la mitad abajo. Valen rejillas, llagas sin mortero o juntas abiertas de más de 5 mm.
  • Abajo, y cada vez que la cámara se interrumpe en un forjado o un dintel, hay un sistema que recoge y saca el agua «filtrada o condensada»: una lámina o un perfil continuo e impermeable con pendiente hacia fuera, y tubos o llagas abiertas cada 1,5 m como mucho.

Es decir: el Código da por hecho que por esas juntas va a entrar agua. No intenta impedirlo; le prepara el camino de salida.

Dos maneras de parar el agua

Ahí está la diferencia de fondo con un SATE. En el SATE, el agua se para en la superficie: el revoco armado es lo que no la deja pasar. En la fachada ventilada, la placa frena la lluvia, pero no toda: la que entra por las juntas baja por detrás, por la cámara, sin llegar al muro.

Dos maneras de parar la lluvia

Las dos aíslan por fuera. En las dos el aislante va contra el muro; lo que cambia es qué lo protege de la lluvia.

El SATE la para en la superficie: su revoco armado no la deja pasar. La fachada ventilada, en cambio, la deja entrar por las juntas abiertas…

…y la para la cámara: el agua baja por detrás de la placa hasta abajo, donde se recoge, y la cámara se ventila de abajo arriba.

Las dos pueden llegar a lo más alto de la escala del Código, cada una por su lado. En un Documento de Idoneidad Técnica del Instituto Eduardo Torroja que evalúa a la vez sistemas de SATE y de fachada ventilada de un mismo fabricante de aislantes, los SATE pueden considerarse un revestimiento continuo de resistencia a la filtración R3, la más alta para un revestimiento, si se cumple todo lo que pide el documento. Y la cámara de su fachada ventilada puede tener la consideración de «barrera de resistencia muy alta a la filtración» (B3) siempre que se respeten las dimensiones de la cámara, las juntas y las aberturas, el aislante no sea hidrófilo y abajo se recoja el agua.

Por eso la elección no se gana con la frase «la ventilada es mejor contra la humedad». Las dos paran el agua; lo que cambia es dónde, y por tanto qué hay que cuidar: en el SATE, que el revoco no se fisure y que los bordes estén bien rematados; en la ventilada, que la cámara siga abierta por arriba y por abajo y que el agua tenga por dónde salir.

En primera línea de mar, el Código pide más

El grado de impermeabilidad que se exige a una fachada sale de dos datos: la lluvia de la zona y lo expuesta al viento que esté. Y para el viento cuenta, además de la altura del edificio y la zona eólica, la clase de entorno. El Código pone en la clase E0 los terrenos de tipo I, II y III, y el tipo I es el «borde del mar o de un lago con una zona despejada de agua en la dirección del viento de una extensión mínima de 5 km».

Un edificio en esa clase sale más expuesto en la tabla que el mismo edificio en ciudad, y eso sube el grado de impermeabilidad que se le pide a su fachada. En esta costa, con el levante y el poniente empujando la lluvia contra la fachada, es la situación de un edificio en primera línea del paseo marítimo. Para el grado más alto, el 5, la tabla de soluciones admite, entre otras, un revestimiento de resistencia muy alta (R3) o una barrera de resistencia muy alta (B3) sobre una hoja de espesor medio: la puerta queda abierta para los dos sistemas.

El fuego y el efecto chimenea

La cámara que deja salir el vapor también deja subir el humo. El mismo documento técnico lo advierte: «Como en todos los sistemas de fachada ventilada, en caso de incendio, puede producirse la propagación por efecto chimenea».

El Código responde con reglas propias para las cámaras, en el documento de seguridad en caso de incendio, el DB-SI. A los sistemas de fachada en general les pide una clase de reacción al fuego según la altura: D-s3,d0 hasta 10 m, C-s3,d0 hasta 18 m y B-s3,d0 por encima. Al aislante que va dentro de una cámara ventilada le pide más: D-s3,d0 hasta 10 m, B-s3,d0 hasta 28 m y A2-s3,d0 por encima de 28 m.

Y además hay que limitar el desarrollo vertical de la cámara donde se encuentra con los forjados que separan sectores de incendio; las barreras E 30 se consideran una manera válida de hacerlo. En fachadas de hasta 18 m cuyo arranque queda al alcance del público, tanto el sistema de fachada como lo que va dentro de la cámara tienen que ser al menos B-s3,d0 en los primeros 3,5 m.

Qué cambia para quien vive detrás

Lo que se ve es distinto: un revoco continuo en el SATE, piezas con sus juntas en la ventilada. Y el mantenimiento sigue a lo que se ve. Un SATE se termina repintando, con un producto compatible con su acabado; una fachada ventilada se mantiene como pida su pieza, y con la cámara despejada. Las piezas también pueden ir pegadas sobre un SATE, sin cámara, y eso es otra solución: los acabados del SATE.

Lo que comparten es lo principal: las dos ponen el aislamiento por fuera del muro. Si la duda es si aislar por fuera o por dentro: aislar paredes por dentro o por fuera.

Preguntas frecuentes

¿Por qué una fachada ventilada tiene las juntas abiertas?

Porque la cámara tiene que ventilarse, y el Código Técnico admite como aberturas de ventilación las juntas abiertas de más de 5 mm en los revestimientos discontinuos, igual que rejillas o llagas sin mortero. Que entre algo de agua por ellas está previsto: para eso abajo hay que recogerla y sacarla.

¿La cámara de aire es la que aísla?

No es su papel. En la solución del Código el aislante va contra el muro, y la cámara por fuera de él. Lo que define a la cámara es que deja salir el vapor de agua por aberturas al exterior colocadas para que haya ventilación cruzada.

¿Qué espesor tiene la cámara?

Para que cuente como barrera de resistencia muy alta al agua, el DB-HS 1 la pide de entre 3 y 10 cm, con aberturas que sumen al menos 120 cm² por cada 10 m² de paño entre forjados, mitad arriba y mitad abajo.

En primera línea de mar, ¿es mejor una fachada ventilada que un SATE?

No por norma. Junto al mar el Código pide más a la fachada, pero para el grado de impermeabilidad más alto admite, entre otras soluciones, tanto un revestimiento de resistencia muy alta como una barrera de resistencia muy alta. Lo que decide es el sistema concreto y cómo se ejecuta, sobre todo en los bordes.

¿Una fachada ventilada es más peligrosa en un incendio?

Su cámara puede hacer de chimenea, y por eso el Código le pone reglas propias: el aislante que va dentro tiene que tener una clase de reacción al fuego más exigente según la altura, y hay que limitar el desarrollo vertical de la cámara en los forjados, por ejemplo con barreras E 30.

Fuentes

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