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Pintoresdel Sur

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Pintar azulejos: qué pintura agarra, dónde aguanta y cuánto tarda en endurecer

Lo que dicen las fichas de tres esmaltes para azulejos: cómo se prepara la pieza, dónde no aguanta y lo que tarda en estar dura.

8 min de lectura

En muchos pisos de la costa la cocina y el baño están alicatados hasta el techo, y el alicatado es lo primero que delata los años: colores de otra época, cenefas, piezas que no se fabrican. Cambiarlo es obra, escombro y unos días sin baño. Pintarlo es otra cosa, y funciona, pero solo donde la pintura puede aguantar y si se prepara como dicen sus fichas.

Rodillo dando una mano de pintura blanca sobre azulejos de color melocotón, con la mitad de la pared ya cubierta y la otra todavía en su color.

Hemos leído enteras las fichas de tres esmaltes para azulejos de tres fabricantes. Coinciden en casi todo lo importante, y donde no coinciden es justo donde conviene mirar.

Qué pintura agarra sobre un azulejo

No vale la pintura plástica de las paredes. El azulejo es una pieza esmaltada, lisa y sin poro, y lo que agarra ahí es un esmalte formulado para eso. Las tres fichas lo son, de dos familias distintas.

  • Al agua. Una es un «Esmalte al agua de bajo olor» de resina acrílica, satinado, que se limpia con agua y, según su ficha, no amarillea. Otra también es al agua, pero lleva una monodosis que hay que verter en el bote antes de pintar; una vez mezclada, hay que gastarla «en menos de 10 días».
  • De poliuretano. La tercera es un «Esmalte laca de poliuretano», brillante, que se diluye y se limpia con disolvente. Su ficha promete «gran dureza y resistencia al rayado», y avisa también de lo que cuesta: es un producto «basado en uretano, amarillea ligeramente en oscuridad».

En un baño blanco eso último importa. Si el color va a ser claro y el baño no tiene ventana, conviene saberlo antes de elegir.

La preparación es la mitad del trabajo

Las tres fichas lo dicen, y una con mayúsculas: «La PREPARACIÓN del soporte es un paso IMPRESCINDIBLE». Un azulejo de baño lleva años recibiendo jabón, cal del agua y, en la cocina, grasa. Todo eso hay que quitarlo, porque la pintura se pega a lo que tenga encima, no al azulejo.

  • Desengrasar. Con agua y jabón, o con un detergente alcalino, según la ficha. Una prohíbe expresamente los limpiadores «con siliconas o ceras», que dejan justo la película que impide agarrar.
  • Las juntas, a fondo. Con cepillo o esponja abrasiva, que es donde se acumula la suciedad y, en un baño de la costa, el moho.
  • Matizar. La ficha del esmalte de poliuretano pide matizar el azulejo, quitarle el brillo, «para potenciar el anclaje», y después limpiarlo con un trapo húmedo.
  • Quitar la silicona. Otra lo pide antes de pintar: los cordones de silicona del plato o del lavabo no admiten pintura, y se vuelven a poner al terminar.
  • Secar. Las tres quieren la superficie seca antes de la primera mano.

Dónde no aguanta

Es la parte que menos cuentan las tiendas, y las fichas la dejan escrita. Una dice: «No aplicar en suelos, platos de ducha, bañeras, lavabos / fregaderos y encimeras». Otra: «No aplicar en suelos ni encimeras. No aplicar en zonas sumergidas». Y la primera descarta también el exterior.

La razón se repite en todas: la pintura es una película fina sobre una pieza muy dura. En una pared aguanta salpicaduras, vapor y limpieza, y una de las fichas asegura que resiste champú, gel, productos antical y lejía. Lo que no aguanta es el roce continuo de un suelo, el agua que se queda quieta en un plato o una bañera, ni los golpes de cazos y cuchillos de una encimera.

Seca en horas, pero tarda semanas en endurecer

Es lo que más sorprende a quien pinta un baño por primera vez. Al día siguiente parece terminado, y no lo está.

Seca en horas, endurece en semanas

En horas, seca. Al tacto, entre veinte minutos y tres horas según la pintura, y la segunda mano entre cuatro horas y un día después. En una escala de semanas, eso es esa raya pegada al cero.

A la semana, se friega. Una de las fichas pide no lavarla ni atacarla antes de siete días. Seca estaba desde el primero; resistente, todavía no.

A las tres semanas, está hecha. Otra pide uso moderado los primeros veinte días, y la primera da la dureza y la adherencia finales a los veintiuno. Hasta entonces, sin golpes ni estropajos.

Durante esas semanas el baño se puede usar, con cuidado. Lo que hay que evitar es frotar con estropajo o con productos abrasivos, que las fichas desaconsejan también después, y los golpes. Si la pared se estropea en ese tiempo, el desperfecto se queda.

Cuándo conviene hacerlo aquí

Las fichas ponen condiciones que aquí pesan. Una pide no aplicar con «humedades relativas superiores a 80%» y mantener buena ventilación mientras seca; otra fija una horquilla de temperatura de 12 a 25 grados y pide evitar las corrientes de aire. Un baño interior, sin ventana, en pleno verano, es el peor sitio para pintar un azulejo.

Si es un piso de alquiler vacacional, la cuenta sale sola: el momento es entre reservas, fuera del verano, y con tres semanas de margen antes de que entre nadie, que es lo que una de las fichas da para la dureza final. Y si lo que estás valorando es pintar el piso entero, lo que entra y cómo se presupuesta está en lo que cuesta pintar el piso.

Si en las juntas o en el techo del baño hay moho que vuelve cada invierno, pintar el azulejo no lo resuelve. Antes hay que tratarlo y averiguar de dónde sale; cómo, está en nuestra página sobre pintar la vivienda.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta imprimación para pintar azulejos?

Con los tres esmaltes que hemos leído, no. Uno se anuncia «DIRECTO, SIN IMPRIMACIÓN»; otro hace de fondo con su propia primera mano, algo diluida; el tercero se aplica sobre la pieza limpia y desengrasada. Lo que sí piden todos es la preparación: sin grasa ni jabón en la superficie, no hay pintura que agarre.

¿Se pueden pintar los azulejos del suelo?

No con estas pinturas. Dos de las tres fichas lo descartan por escrito: «No aplicar en suelos ni encimeras», dice una; la otra añade platos de ducha, bañeras, lavabos y fregaderos. El roce de los pies y el agua estancada son justo lo que una película de pintura no aguanta.

¿Y la pared de dentro de la ducha?

Es el límite. Una de las fichas dice que resiste «las proyecciones de agua repetidas», que es lo que le llega a la pared de una ducha; otra prohíbe las «zonas sumergidas». El plato y la bañera quedan fuera, y la pared que recibe el chorro directo cada día es donde antes se verá el desgaste.

¿Rodillo o brocha?

Rodillo para los paños y brocha para los rincones; dos de las fichas admiten también pistola. Una da hasta el orden del rodillo: de arriba abajo, luego de izquierda a derecha y otra vez de arriba abajo para terminar, y dos capas. Lo que más se nota al final no es la herramienta, son las capas finas y bien estiradas.

¿Se pueden pintar los azulejos de la cocina?

Los de la pared, sí, con la misma preparación: aquí el enemigo es la grasa, y hay que quitarla a fondo. La encimera, no: las fichas la excluyen. Y la zona detrás de los fuegos merece un aviso: ninguna de las tres dice nada del calor de los fuegos, así que no damos por hecho que lo aguante.

Fuentes

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