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Pintoresdel Sur
Impermeabilización de fachadas

Impermeabilizar una fachada: primero, saber por dónde entra el agua

Impermeabilización de fachadas, muros y paredes exteriores en toda la costa malagueña. Una mancha de humedad en la pared que da a la calle puede tener tres orígenes, y solo uno se arregla tratando la fachada por fuera. Aquí está cómo distinguirlos, por dónde entra de verdad la lluvia y qué se puede hacer en cada caso.

Qué le hacen a una fachada el levante y el salitre, y de qué está hecha la tuya, lo cuenta la página de fachadas.

Empieza por aquí

Tres aguas que se parecen en la pared

Las tres dejan una mancha, y desde dentro de casa cuesta distinguirlas. Pero cada una se arregla en un sitio distinto, y equivocarse de agua es pagar un trabajo que no la para.

La lluvia que atraviesa la pared

Entra desde fuera, casi siempre por un remate o un encuentro y rara vez por el centro de un paño sano. La mancha sale por dentro en la pared que da a la calle, crece después de llover y se va secando con los días. Esta es la que se arregla impermeabilizando la fachada.

La que sube del suelo

Una franja húmeda a ras de suelo, a la misma altura en toda la pared, que no depende de si ha llovido. Es agua del terreno que sube por capilaridad. El Código Técnico la corta con una barrera impermeable en el arranque del muro, y ningún producto aplicado por fuera, más arriba, la detiene.

La que se condensa dentro

Puntos negros en las esquinas, detrás de los muebles, alrededor de las ventanas. No viene de fuera: es el vapor de la casa que se queda en la parte más fría del muro. Impermeabilizar la fachada no la toca.

Si lo tuyo son puntos negros en las esquinas, mira cómo se forma el moho en una pared fría, no en la fachada.

Por dónde entra

Los remates y los encuentros

El Código Técnico, en su documento de protección frente a la humedad, dedica un apartado entero a los que llama puntos singulares: los sitios donde la fachada se interrumpe o se remata. Es por donde suele entrar la lluvia.

Los puntos singulares

El agua entra por los remates, no por el paño

  1. 1Albardilla del petoCon pendiente hacia fuera, goterón y las juntas selladas.
  2. 2Cornisa o aleroSi vuela más de 20 cm, con la cara de arriba impermeable y goterón.
  3. 3Anclaje de la barandillaLa junta con la fachada, sellada para que no entre agua por ella.
  4. 4Dintel y carpinteríaGoterón en el dintel y la junta del cerco sellada con un cordón.
  5. 5VierteaguasCon pendiente hacia fuera, goterón separado de la pared y entrega en las jambas.
  6. 6FisuraUn hidrofugante no la cierra: si pasa de 0,3 mm de ancho, se sella antes.

Esquema, no a escala. Abajo, en ocre, el agua que sube del terreno por capilaridad: se corta con una barrera en el arranque del muro, y una impermeabilización por fuera no la arregla.

Lo que pide la norma

Cinco puntos, con sus medidas

Las medidas son las del Documento Básico HS 1. Sirven para mirar una fachada existente y ver qué le falta.

  1. El vierteaguas de la ventanaPendiente, goterón y entrega en las jambas

    Cuando la ventana está metida hacia dentro respecto al paramento exterior, la norma pide rematar el alféizar con un vierteaguas con una pendiente hacia fuera de 10º como mínimo, un goterón en la cara de abajo separado de la pared al menos 2 cm y una entrega lateral en cada jamba de 2 cm como mínimo. Un vierteaguas plano, o sin goterón, deja el agua resbalando por la pared justo debajo de la ventana.

  2. El dintel y la junta del cercoQue el agua no llegue a la carpintería

    Arriba, un goterón en el dintel para que el agua no corra por debajo hasta el marco. Alrededor, la junta entre el cerco y el muro sellada con un cordón metido en una ranura del muro, entre dos bordes paralelos. Un cordón de silicona pegado por fuera, sobre la pintura, no es lo que describe la norma.

  3. Petos, cornisas y alerosLos remates de arriba

    El peto de la azotea se remata con una albardilla con pendiente de 10º, goterones separados 2 cm del paramento y las juntas entre piezas selladas. Una cornisa o un alero que vuele más de 20 cm tiene que ser impermeable por arriba y llevar goterón en el borde: si no, el agua que recoge acaba en la pared de debajo.

  4. Barandillas y lo que se anclaCada taladro, una entrada

    Cuando una barandilla o un mástil se ancla en una superficie horizontal de la fachada, la junta entre el anclaje y la obra tiene que impedir la entrada del agua: sellada, con una goma o con una pieza metálica. Pasa, por ejemplo, con las barandillas ancladas desde arriba sobre el borde de un balcón.

  5. El pie del muroLa barrera y el zócalo

    Para que el agua del terreno no suba, el Código Técnico pide una barrera impermeable que cubra todo el grueso del muro a más de 15 cm del suelo exterior. Y si la fachada es porosa, un zócalo de más de 30 cm de un material que absorba menos del 3 %, sellado arriba contra la fachada, para las salpicaduras.

Ninguno de estos fallos se arregla con un producto sobre el paño. Se corrige el punto, y después, si hace falta, se trata la superficie.

La norma

Cuánta lluvia tiene que aguantar una fachada

El Código Técnico no trata igual todas las fachadas. Les pide un grado de impermeabilidad, del 1 al 5, según dos cosas del sitio donde está el edificio: cuánto llueve de media, por zonas, y cuánto viento le da.

El viento sale de la altura del edificio, de la zona eólica y del entorno. Y ahí la costa cuenta: la norma pone en la clase de entorno más expuesta, junto al campo abierto, el terreno de «borde del mar o de un lago con una zona despejada de agua en la dirección del viento de una extensión mínima de 5 km». Una zona urbana, en cambio, va en la otra.

Con un edificio de hasta 15 m de alto, la tabla da un grado de exposición al viento V3 en zona urbana y V2 al borde del mar, sea cual sea la zona eólica. Es la norma diciendo con números lo que cualquiera que viva en primera línea ya sabe.

Ese grado lo cumple el conjunto: el revestimiento de fuera, la cámara o el aislante, el grueso de la hoja de ladrillo, sus juntas y el enfoscado de dentro. Por eso una fachada no se «impermeabiliza» solo con lo que se le pone encima.

Cómo se hace

Tres maneras de cortar el agua

Un hidrofugante incoloro

Para ladrillo visto, piedra u hormigón que se quieren seguir viendo. Penetra en el poro y repele la lluvia sin formar película ni cambiar el aspecto. Tiene límites claros, y la ficha que hemos leído los escribe: no puentea fisuras, no sirve contra agua a presión ni en superficies horizontales, y no reemplaza la impermeabilización principal del muro.

Un revestimiento continuo

Un enfoscado o una pintura que cubra el paño. El Código Técnico no pide que sea estanco a toda costa: pide adherencia, que acompañe los movimientos del soporte sin fisurarse y una permeabilidad al vapor suficiente para que no se estropee por el vapor que se acumula entre él y el muro. Impermeable a la lluvia, abierto al vapor.

Arreglar el punto

Muchas veces la fachada no necesita nada en el paño: necesita un vierteaguas con su goterón, una albardilla bien sellada o una junta de carpintería rehecha. Es el trabajo menos vistoso y, cuando el agua entra por ahí, el único que la para.

Lo que pide un hidrofugante para funcionar

La hoja técnica que hemos leído pide la superficie sana, seca y limpia, sin pintura; tres días de espera si se ha lavado; las fisuras de más de 0,3 mm selladas antes; dos manos como mínimo, la segunda antes de que seque la primera, y protegerlo de la lluvia las primeras cuatro horas, a 20 ºC. Ni con sol directo intenso ni con mucho viento.

Si lo que cubre es pintura

Qué pintura repele el agua sin encerrar el vapor, y cuál cierra las microfisuras a costa de transpirar menos: lo explica la página de pintar fachada. Y si hay grietas, antes de nada, cómo se leen y se reparan.

Hablando claro

Lo que tienes que tener en cuenta antes de impermeabilizar

La mancha no dice por dónde entra

El agua viaja por dentro del muro antes de asomar, y la mancha puede salir lejos de la entrada. Por eso se mira primero por fuera, encima de la mancha: el vierteaguas, el dintel, el balcón de arriba, el peto. Tratar el paño sin haber encontrado la entrada es gastar en el sitio equivocado.

En primera línea, el listón sube

El Código Técnico mide lo que tiene que aguantar una fachada con la lluvia de la zona y la exposición al viento. Un edificio al borde del mar, con agua despejada delante en la dirección del viento, entra en la clase de entorno más expuesta. El mismo bloque, dos calles más atrás, en zona urbana, en la otra.

Que el presupuesto diga qué se arregla

«Impermeabilización de fachada» puede ser un hidrofugante, una pintura o el arreglo de tres vierteaguas. Para comparar, pide que cada oferta detalle el producto, la superficie y qué puntos concretos se reparan antes. Si no nombra ninguno, conviene preguntar por qué.

Preguntas

Dudas sobre la humedad y la fachada

¿Impermeabilizar la fachada quita la humedad de dentro?

Solo si esa humedad es lluvia que entra desde fuera. Si es agua que sube del suelo por capilaridad, o vapor de la casa que se condensa en la pared fría, impermeabilizar por fuera no la quita. Por eso lo primero es saber de cuál de las tres se trata.

¿Se puede pintar encima de un hidrofugante?

No sin quitarlo antes. La hoja técnica que hemos leído es clara: sobre una superficie tratada no pueden aplicarse otros recubrimientos sin eliminar antes la capa de protección. Por eso, si la idea es pintar más adelante, conviene decidirlo antes de hidrofugar.

¿Hidrofugante o pintura impermeable?

Depende de lo que haya y de lo que quieras ver. Un ladrillo visto o una piedra sana piden hidrofugante, que no cambia su aspecto. Un enfoscado pintado pide pintura de fachada, que además cubre. Y si el agua entra por un vierteaguas o una junta, ni uno ni otra la paran: hay que arreglar el punto.

¿Cada cuánto hay que revisar la fachada?

El Código Técnico fija una tabla de mantenimiento: el revestimiento y los puntos singulares, cada tres años, buscando fisuras, desprendimientos, humedades y manchas; las grietas y deformaciones de la hoja principal, cada cinco. En la costa, mirar los vierteaguas y los cantos de los balcones después de cada temporal no está de más.

¿Cuánto cuesta impermeabilizar una fachada?

No damos precio sin ver la fachada, porque no es un único trabajo: puede ser tratar un paño entero o rehacer dos vierteaguas. Primero buscamos por dónde entra el agua y después damos precio cerrado por lo que hay que hacer.

Dinos dónde sale la mancha

Mándanos una foto de la mancha por dentro y otra de la fachada por fuera, a esa altura, y cuéntanos si crece cuando llueve. Con eso empezamos a buscar por dónde entra el agua.

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